15 enero 2010.Han pasado 134 años desde que Benito Juárez pasó a ocupar su columna en el eterno oriente. Decesos hay en la historia que al no pasar inadvertidos generan comentarios que tratan, por ejemplo, de hacernos conocer cuál fue la causa de la muerte de Benito Juárez.
Sobre la muerte de Juárez hay tres principales versiones, la oficial está basada en el relato del médico Ignacio Alvarado, quien pudo haberlo escrito por terminante exigencia de la masonería. Yo no lo creo por que no dan ni un solo nombre de las varias personas que según el, vieron a Don Benito Juárez en distintas horas del día 18 de julio durante el cual asegura que no se le despegó, que porque llegó a ponérsele tan grave que dos veces tuvo que echarle agua hirviente en el pecho, remedio terrible, hasta el tercer ataque al corazón (paro cardiaco) murió su enfermo a las 11:00 horas con treinta y dos minutos de la noche.
Me parece el teatro muy amañado, muy artificioso ¿Por qué no dice quienes fueron las personas que lo acompañaron en aquellas angustias?
Según la conseja masónica, después de la ejecución de Maximiliano, un buen día desembarca en Veracruz un grupo de señores masones, muy enlevitados, muy fúnebres y misteriosos que marchan derecho al Palacio Nacional, hablan a solas con Benito Juárez durante unas dos horas y sin más se vuelven por donde vinieron.
Le han dejado al presidente la cicuta que deberá tomarse por haber matado a un hermano masón, el archiduque Maximiliano. Se agrega que Juárez aceptó la sentencia pero diciendo que por necesitarlo aún demasiado la Reforma, no se mataría, que el escogería el día en que ya no hiciera tanta falta. Y quem en efecto heroicamente bebido la cicuta ? Nuevo Sócrates- en el momento en que él mismo juzgó menos inoportuno, siendo tan necesario para la felicidad de México.
Pero este cuento es tan falso, y aún más que el primero, por que Don Benito Juárez no ejecutó a ningún hermano masón en el Cerro de la Campanas de Querétaro, pues Maximiliano había abjurado previamente, durante su prisión de la masonería y de todos sus pecados, para morir, el sí, en el seno amoroso de la iglesia Católica, Apostólica y Romana, y hasta pidiéndole perdón directamente a su santidad el Papa Pío IC por todas sus faltas cometidas en perjuicio de ella y por todos los quebraderos de cabeza que le había dado.
La Carta de Víctor Hugo y Garibaldi pidiendo el indulto en Hasburgo, nada prueba sino un fino sentido político.
En cambio el informe de Matías Romero a Juárez el 14 de julio de 1867, si es prueba plena de que Seward no le importaba en especial el fusilamiento del último emperador mexicano?(Tamayo, 12,179,181) cuando lo supo, simplemente se alzo de hombros. Y Seward si representa en esos días todo el poder de la masonería mundial.
La tercera versión es de la criada; Don Benito no sale de su cuarto el día 19 a la hora de costumbre. Espera ella pacientemente diez minutos, media hora, hasta que alarmada, toca la puerta con los nudillos, sin obtener respuesta; corre a dar aviso a alguien que pueda ayudarla a forzar la puerta.
Así se hace y ella y su acompañante se paralizan ante el cuarto, tal como Voltaire murió. También de Don Benito Juárez se puede decir que falleció prematuramente, sobre todo con relación a sus planes, a os 66 años 4 meses de vida. ¿De un infarto masivo al miocardio? ¿Envenenado por sus hermanos masones? ¡Por don Sebastián Lerdo de Tejada, que no quiso morir primero? De ninguna manera por su propia mano pues por encuita de todo, idolatraba el poder y por tanto la vida. Su suicidio es de otro orden. Es moral por su apostasía.
La criada contó en como ese desenlace en el seno de la familia del Dr. Torella, con la que se fue a servir y un descendiente de esas familias, el P. Don Enrique Torella S.J. absolutamente fidedigno lo contó al R. Padre Manuel Sánchez Aldana S.J en 1956. Esta versión coincide perfectamente con la del Obispo de León Don José María Diez de Sollano, que al celebrar misa en Irapuato de 5 a 6 de la mañana ? conforme a la costumbre ? el día 19 de julio, io bajar al infierno el alma de Don Benito. Y como el juicio de Dios es instantáneo, Benito debe de haber muerto a esa hora, el dicho día no la víspera.
Dejaba el difunto siete hijos legítimos: un varón ? Benito Juárez y seis mujeres; una hija ilegítima, Susana trastornada de la cabeza desde niña hasta su muerte, atendida caritativamente en Oaxaca por la familia Castro. Ya había muerto otro hijo ilegítimo, Tereso. A estos dos los había engendrado parece que de madre humilde, quizá dos distintas indígenas de guarache y petate en Oaxaca.